EL TRASMALLO
 

El trasmallo es una red que se usaba mucho menos que la tiradera. Su empleo se limitaba casi exclusivamente a los meses de julio y agosto.

Está formado por dos o tres redes superpuestas, corcho o flotador y plomos. La red del centro tiene la malla mucho más pequeña y está poco tensada. La otra, o las otras dos redes, tienen malla grande.

El trasmallo puede pescar a una o dos caras. Tiene normalmente una anchura entre uno y dos metros. A veces se agranda en razón de la mayor profundidad del río. Bien sabe el pescador que para obtener el máximo rendimiento, el trasmallo debe tocar el fondo del río.

La longitud varia mucho. Depende del uso que de él se haga. Si es para barrer, tendrá por lo menos la anchura del río, si es para cercar, desde 20 a 30 m. Siempre cabe la posibilidad, en caso necesario de alargarlo. En los ríos de montaña es el hombre sólo él, quien mueve el trasmallo.

Una vez colocado el trasmallo en el río, se fuerza a las truchas a ponerse en movimiento. Esto se consigue removiendo piedras y hurgando con un palo debajo de los morrillos y en las cuevas de la orilla.

La trucha llega al trasmallo y atraviesa la red lateral de malla ancha, tropezando con la red intermedia de malla mucho más pequeña que no puede cruzar. Por efecto del choque, llega a la tercera red, la pasa y forma una bolsa donde queda atrapada.

Al sentirse prisionera, se revuelve y ella misma cierra la boca por donde entró. sin posibilidad de poder escapar.

De noche, la trucha se mueve mucho más que durante el día.

Aprovechando estos movimientos de la pesca en la noche, se puede dejar el trasmano cruzado en el río o establecer un cerco en un lugar elegido de antemano.

Pescar con trasmallo resultaba positivo, pero también la ley lo prohibía.

 

El trasmallo.
Durante el día o en la noche, cercando la pesca.