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El malogrado Fernando Algorri, primera insignia de oro

Muchos centrales se recuerdan de cuantos han pasado por el Ademar de León. Probablemente de todos ellos el que se sentía más identificado con el equipo y con la ciudad era Fernando Algorri. Aquí había nacido y aquí triunfó como jugador como jugador en algunos de los mejores años de la historia del club, cuando se consiguió el segundo ascenso a División de Honor. Dicen los que le vieron jugar que no dejaba menearse a los rivales, que era de los que hacían el trabajo que no aprecian algunos espectadores pero que facilita el juego de sus compañeros. No se quiso alejar del club al que dedicó buena parte de su vida cuando se retiró del balonmano. Por eso, tras haber estudiado medicina en Oviedo, se convirtió en el doctor Algorri, el que seguía facilitando el juego pero desde el banquillo, preocupado porque todos estuvieran a punto. Murió en accidente de tráfico a mediados de enero de 1997. Su viuda recibió la primera insignia de oro que concedió el club.