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5. GRANUCILLO DE VIDRIALES
Al igual que las localidades
anteriores, Granucillo se encuentra en
la vega del arroyo Almucera, con lo que
muestra una clara dedicación agrícola en todo su territorio, tanto en la vega
propiamente dicha como en los pequeños alomamientos que se separan de la llanura
del Tera. Tiene una iglesia dedicada a Santa María y es cabeza de su municipio,
de 32,5 Km2 de superficie y una población de 365 habitantes, que
engloba también a Grijalba y a Cunquilla de Vidriales, de los cuales
aproximadamente un centenar habita en Granucillo. Festeja su día grande,
dedicado al Dulce Nombre de María, el fin de semana entre el 9 y el quince de
septiembre; igualmente exalta a San Adrián en una romería en la ermita homónima,
el primer o segundo domingo de junio.
En su término se han constatado
evidencias de diversas épocas que comienzan en la Paleolítico, prosiguen en el
Neolítico, Calcolítico y en la Edad del Bronce hasta la ocupación romana y la
medieval evidenciada en el castillo
Una vez visto el conjunto de
campamentos de Petavonivm y su aula arqueológica se pueden tomar dos
caminos diferentes para llegar a Granucillo, directamente desde Santibáñez de
Vidriales o con una pequeña vuelta a través de Rosinos, Bercianos de Vidriales o
Moratones. Si elegimos esta segunda variante, directamente enlazada con la ruta
alternativa vista en
las páginas anteriores, podremos contemplar en Bercianos la
iglesia de la Visitación, que custodia un notable retablo de la escuela de
Gaspar Becerra y restos de artesonado en la cubierta del coro. Igualmente en
esta localidad hay un agradable mesón, de los pocos existentes en la zona, donde
se puede degustar la carne de esta comarca.
Más adelante por esta misma
carretera, se discurre por la localidad de Moratones, con su iglesia de Santiago
Apóstol, antes de llegar a Granucillo de Vidriales.
Granucillo es el último punto
planteado en la ruta principal, último de los lugares donde se han llevado a
cabo tareas de puesta en valor. Éstas se centraron en los dos monumentos
dolménicos, denominados San Adrián y Las Peñezuelas.
El dolmen de Las Peñezuelas

El de Las Peñezuelas es uno de los
sepulcros excavados por el Padre Morán en los años 30 y reexcavado en 1984. Se
encuentra situado al este del pueblo, prácticamente
junto a las primeras casas,
sobre una pendiente de perfil muy tendido en la vega del arroyo Almucera. El
monumento conservaba cuatro losas in situ y dos caídas en el suelo. En la
excavación de 1984 se localizaron las bases de otros dos ortostatos y tres fosas
de cimentación de otros tantos bloques de piedra, así como tres hoyos circulares
de pequeño tamaño que delimitaban y cerraban la cámara en el sector suroriental.
Tras el levantamiento de una de las lajas tumbadas aparecieron, con una clara
disposición orientada al sureste, dos improntas de sendos ortostatos paralelas
que parecen apuntar la existencia de un corredor. Del túmulo no restaba más que
un pequeño peralte detrás de los ortostatos mayores. Entre los elementos de
ajuar hallados destacan varias láminas de silex, una punta de flecha de aletas y
pedúnculo, microlitos geométricos, un raspador, un perforador, varias cuentas de
collar discoides de pizarra, así como algunas cerámicas decoradas de la Edad del
Bronce, como muestra de la reutilización del sepulcro al cabo del tiempo.
La restauración consistió en la
recolocación en su mismo emplazamiento de los dos ortostatos inclinados que se
conservaban originalmente, reinstalándose las otras tres piezas primigenias en
el flanco derecho de la cámara. Por otra parte, el escaso espacio disponible
para la reconstrucción del pasillo, puesto que éste se proyecta directamente
sobre la cuneta que lo separa del camino vecinal, obligó a utilizar aquí
únicamente dos piedras, una a cada lado. Por tal motivo, y para que su condición
de pasillo o acceso quedara más resaltada, se han utilizado dos lajas de menor
altura.
El dolmen de San Adrián

El dolmen de San Adrián se localiza
junto a la ermita homónima, a unos 500 m. al norte del pueblo,
en la vega del
arroyo Almucera, aprovechando una pequeña elevación del terreno. Fue excavado
por el Padre Morán y reexcavado en 1984. A las ocho losas, cuatro de ellas
fragmentadas, documentadas en las viejas explotaciones, hay que añadir tres
fosas de cimentación que completan el perímetro de la cámara, ligeramente oval,
en la que, por otra parte, no se reconoce corredor y resulta difícil establecer
una zona de acceso. El ajuar procedente de este dolmen está compuesto por una
cuenta de collar de variscita y varias discoides de pizarra, una punta de flecha
y un importante conjunto de micolitos geométricos, un prisma de cuarzo y varios
fragmentos de cerámicas de la Edad de Bronce.
La actuación en San Adrián consistió
en una recolocación de los ortostatos existentes manteniendo sus posiciones
originales y cubriendo los huecos con nuevas piezas, hasta completar el
perímetro de una cámara circular. La estructura megalítica quedó cubierta
prácticamente en su totalidad por un túmulo circular de tierra y piedras
reforzado en su base por
un anillo perimetral de piedras de mediano tamaño. Este
monumento ha sido tradicionalmente interpretado como una cista megalítica, lo
que determinó que el acceso al interior de la cámara se planteara mediante la
colocación en el flanco sureste de un ortostato de menor tamaño, que permitiera
el paso a través del túmulo, mucho más bajo en este sector.
Al naciente de la localidad de
Granucillo se levantan los restos de lo que fuera su castillo, sobre un cerrete
ligeramente destacado al sur del arroyo Almucera. Las evidencias apreciables en
la actualidad se concretan en sus paramentos exteriores, que definen una planta
aproximadamente cuadrangular, levantados con mampostería reforzada en las
esquinas y las jambas de la puerta con sillería. Dicho vano se abre n el centro
del muro oeste con un arco de medio punto cuyo dovelaje y jambas son, como ya
hemos dicho, de sillería. El muro conserva almenado entres de sus lados, todos
menos el del acceso, y adarve en todo el perímetro; también una fila de
saeteras
a media altura. Parece ser que tuvo torre de homenaje, en la parte noroccidental
del conjunto, no observándose muchas más evidencias en su interior.
Según los escasos datos con los que
se cuenta, fue edificado con anterioridad a 1446 por miembros de la familia
Escobar, señores de la localidad desde les que les es donada por Enrique II
hasta que los mismos propietarios lo venden a los Pimentel, Condes de Benavente,
a mediados del siglo XV.
Desde este momento el castillo va sufriendo una
progresiva decadencia, hasta desaparecer todos sus elementos interiores,
salvándose la cerca gracias a unas restauraciones realizadas al parecer en el
siglo XIX. En la actualidad los restos de este edificio son de propiedad
privada, cultivándose el área al interior del mismo, sin que en esta zona se
adviertan restos significativos, de ahí que la visita interesante se al
exterior.
Una vez finalizada nuestra visita se
puede acceder a la A-52 continuando por la carretera hacia el sureste, donde se
localiza un enlace entre Quintanilla de Urz y Quiruelas de Vidriales, o
enlazando un poco
más adelante, en Colinas Trasmonte, con la N-525. Nosotros, no
obstante, propondremos también desde aquí una ruta alternativa para visitar
diferentes evidencias de otras épocas.
Volviendo por la carretera hacia
Santibáñez de Vidriales se alcanza al poco la localidad de Grijalba de Vidriales,
cuya iglesia parroquial muestra una cuidada portada gótica y una cubierta
resuelta al interior mediante una armadura mudéjar, que custodia un retablo del
s. XVIII. En este pueblo parte una carretera al sur que nos encamina a Pozuelo
de Vidriales, donde se puede contemplar la iglesia de la Concepción. Por la
misma ruta se accede al valle del Tera, seguido por la carretera N-525.
Precisamente sobre esta vía de
comunicación se sitúa nuestro próximo objetivo, la localidad de Santa Marta de Tera, surgida alrededor de un convento fundado en el s. X del que tan solo se
conserva la iglesia que da nombre a la población. Se trata de una iglesia
románica del s. XII con planta de cruz latina y tres puertas de acceso, todas
interesantes pero de los que destaca la del mediodía, a cuyos lados tiene
adosadas las estatuas de San Pedro y Santiago Apóstol. Tuvo anexa una hospedería
de peregrinos sobre el Camino de Santiago por Orense, que discurre por este
Valle del Tera. En esta iglesia son igualmente destacables los capiteles
historiados y, en particular, los del arco triunfal y uno en el extremo norte
del muro de la cabecera que representa la Adoración de los Reyes, además de los
curiosos canecillos de la cubierta. Con su cabecera cuadrada, la conjunción en
su construcción de la pizarra con elementos en arenisca crea un bello contraste
cromático reforzado por su situación en un fuerte cortado sobre el río.
En Santa Marta tomamos la carretera
N-525 en dirección a Benavente hasta Sitrama de Tera, donde tras visitar su
iglesia de San Miguel nos desviaremos al noroeste en dirección a Brime de Urz.
En esta localidad es digna de mención, además de su iglesia parroquial, la
ermita de San Esteban, al norte del pueblo situada en un altozano ocupado
anteriormente por un enclave castreño y posiblemente también por un poblamiento
medieval, como muestra la presencia de tumbas antropomorfas excavadas en la
roca.
En Brime se enlaza de nuevo con la
ruta principal, ara continuar por ella hasta superar el enlace de la A-52, entre
Quintanilla de Urz y Quiruelas de Vidriales. Al lado de la carretera que traemos
y de la autovía se observa un pequeño cerro al norte de Quiruelas en cuyo
lateral meridional quedan aún restos de los que fueran diversos hornos de fundir
vidrio, que en su momento dieron nombre al valle de Vidriales; este alto
conocido todavía con el significativo nombre de Teso de los Vidrios. En este
punto terminan tanta nuestra alternativa como la principal, pudiéndose conectar
desde aquí bien con la autopista A-52, que en posca distancia se une con la A-6,
bien con la N-525.
¡Esperemos que hayan disfrutado de
este viaje por los Valles y hasta pronto!
Información de interés

BERCIANOS
DE VIDRIALES
Restaurantes
MESON EL CHUSRASCO CI La Fuente, 25.
Tel. 980 659 518
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ARPEGIO II. Ctra. Benavente-Orense.
Tel. 980 646 215
LAS DELICIAS. Ctra. Benavente-Orense, Km. I I
Tel. 980 646 208
GRANUCILLO
DE VIDRIALES
AYUNTAMIENTO.
C/ Rector Casas, s/n.
Tel. 980 659 794
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DE VIDRIALES
Alojamientos
LOS ÁLAMOS. Ctra. Benavente-Orense, Km. 16.
Tel. 980 646 385
Restaurantes
RÍO CHICO, Ctra, Benavente-Orense, Km. 15,7
Tel. 980 654 069
ZAMUDIA.Ctra. Benavente-Orense, Km. 15.
Tel.980 646 277
Estaciones de Servicio
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Tel 980 646 282
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LA SOLANA Ctra, Benavente-Orense, Km. 12.
Tel. 980 563 189
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