4. SANTIBÁÑEZ DE VIDRIALES, ROSINOS DE
VIDRIALES Y SAN PEDRO DE LA VIÑA
Las localidades de San Pedro de la
Viña, Rosinos de Vidriales y
Santibáñez de Vidriales conforman un triángulo cuyo
centro se situaría en los campamentos romanos de Petavonivm. Las tres
tienen unas características similares en cuanto a su situación, en tierras de
labor a ambas márgenes del arroyo Almucera, eje articulador del Valle de
Vidriales, de intensa ocupación agraria.
La capitalidad del valle la ostenta
Santibáñez de Vidriales, que alberga el ayuntamiento del que son pedanías, entre
otros, los dos pueblos citados. Además de edificios administrativos y de
servicios, es la sede del aula arqueológica sobre los campamentos romanos de
Petavonivm. Cuenta con la iglesia parroquial dedicada a San Juan Bautista y
una ermita bajo el manto de la Santa Cruz. La totalidad del municipio, alcanza
los 76,4 Km2 de superficie y los 1.700 habitantes, de los cuales
aproximadamente 600 viven en Santibáñez. Este pueblo conmemora su fiesta mayor
el 24 de julio, día de San Juan Bautista. Otrora se celebrara mercado todos los
miércoles, siendo el más importante del año el del 4 de septiembre; alrededor de
esa fecha se festejan las ferias y fiestas de septiembre. Santibáñez de
Vidriales, a pesar de ser la cabecera de la comarca, ya no cuenta con la pujanza
económica de otros tiempos. A inicios del siglo XX tuvo más de medio centenar de
talleres, manufacturas y almacenes, contando con varias fábricas y talleres,
manufacturas y almacenes,
contando con varias fábricas y talleres en las que se
tejían mantas, paños y, fundamentalmente, alfombras de nudo. No obstante, en la
actualidad existen algunas industrias de embutidos y una importante factoría de
quesos; en todas ellas se pueden degustar y comprar productos artesanos de
primera calidad.
Rosinos de Vidriales es el núcleo
más pequeño de los tres con aproximadamente 60 habitantes, y en él destacan su
iglesia de San Salvador y su arquitectura tradicional. Tiene como patrón a San
Salvador que festeja el 6 de agosto, mientras que conmemora su día grande en
honor de la Santísima Trinidad el domingo anterior al Corpus Christi. Cuenta,
igualmente, con una cofradía bajo el manto del Santísimo Cristo de la Vera Cruz,
al que rinde culto el día 3 de mayo
en la ermita homónima.
En sus tierras también se levanta el
Santuario de la Virgen del Campo, auténtico putno neurálgico de la
espiritualidad de la comarca. Antaño se realizaban cuatro romerías a este templo
concretamente los días 25 de amarzo (Anunciación del Señor), 9 de mayo (San
Gregorio), 11 de junio (San Bernabé) y 8 de septiembre Virgen de septiembre) uq
hoy en día han desaparecido.
En un punto medio se sitúa San Pedro
de la Viña, con iglesia bajo la advocación de este santo. Al norte del pueblo se
localiza un monte de encinas y junto al río una alameda llamada del Soto, donde
se reunía un concejo anual con siete pueblos del valle para el reparto del agua
del arroyo. Tiene una población de 235 habitantes y celebra su día grande el 29
de junio festividad de San Pedro; de la misma forma el día de Pentecostés se
hace la novena de la Virgen del Carmen. En el pueblo se asienta una fábrica de
embutidos y jamones, con fama en toda la provincia, por la calidad de sus
productos. Además de la agricultura cerealista, dos importantes fuentes de
ingreso en este pueblo son los viñedos, con una venta masiva de la una a Galicia
y a Rueda y el cultivo de pimientos y tomates, que son comercializados bien como
plantones bien como fruto. De esta forma de lunes a sábado se acude a los
mercados de El Puente de Sanabria, Astorga, León, Benavente y La Bañeza.
Toda esta zona de la cabecera del
arroyo Almucera muestra una densa ocupación humana, que se intensifica en
momentos romanos con el nacimiento de la mansio de Petavonivm, que actúa
como un importante foco de atracción, provocando alrededor la aparición de
villas y otros asentamientos de menor entidad.
En el siglo I a.C. el empuje
conquistador de Roma avanza hacia el noroeste peninsular, las tierras de los
cántabros y astures. Los contingentes militares romanos fundaron diferentes
campamentos en las inmediaciones de ese territorio, entre los cuales se
encontraba el que se ubicó en las cercanías del pueblo actual de Rosinos de
Vidriales. Los cerca de 6.000 soldados de la Legio X Gemnina y otros
tantos auxiliares se acuartelaron en una superficie de 17,5 hectáreas. Se
configuraba como un campamento de planta rectangular, con esquinas redondeadas,
que aparece rodeado por una muro de tierra y madera al que se antepone un foso.
Una vez que la zona se encuentra pacificada este contingente se traslada y el
campamento queda abandonado durante casi un siglo.
A fines del siglo I d.C. el lugar es
reocupado por un destacamento de caballería, el Ala II Flavia, que
levanta un nuevo campamento más pequeño, de tan solo 4,7 Has. en el interior
del
ya existente. Ahora se construye con muros de mampostería trabada con argamasa
de cal y un foso de algo más de cuatro metros de anchura. Tenía planta
rectangular con torres en las esquinas y en los lados largos y cuatro puertas
orientadas hacia los cuatro puntos cardinales y protegidas por torreones
laterales.
Las excavaciones que se vienen
llevando a cabo durante los últimos años se han localizado algunos materiales de
la Legio X Gémina, pero en mayor cantidad materiales y estructuras del Ala de
caballería. En concreto se conocen una serie de habitaciones articuladas por dos
calles, una de las cuales se cierra para convertirse en patio de lo que
parece
ser un espacio de cocina. Junto a la puerta oriental se ha hallado también una
cisterna de hormigón de planta cuadrada con escaleras en uno de sus laterales,
que aparentemente está edificada en el interior de un edificio más amplio.
Posiblemente a partir del
establecimiento de la león, pero con toda seguridad a partir del asentamiento
del ala, en torno al campamento se desarrolla un poblamiento que con el tiempo
dará origen a la población de Petavonivm. En sus orígenes se reduciría a
un conjunto de tiendas y carromatos en los que habitaban personas que vivían de
los soldados, pero con el tiempo, al igual que el campamento, se va haciendo más
estable y creciendo hasta alcanzar las 90 Has. En su máximo desarrollo contaba
con al menos unos baños públicos y varios templos, como muestran las lápidas
conmemorativas encontradas.
Años después este poblado aparece
como una de las mansiones de paso de la Vía XVII, pero durante el Bajo Imperio
irá perdiendo población a consecuencia de la inestabilidad política hasta
desaparecer algo después del siglo V. d.C.
El acondicionamiento para su visita
de los campamentos

El asentamiento de un nutrido
contingente militar, la Legio X Gemina, en el Valle del Vidriales al
finalizar las Guerras Cántabras (26 a 19 a.C.) ha dado origen a uno de los
yacimientos arqueológicos de época romana más importantes de Castilla y León. Un
dilatado proceso de excavaciones e investigación arqueológica ha proporcionado
una sólida basa para que en el pasado año 2000 se pudiera llevar a cabo una
intervención en el campamento romano, el correspondiente al Ala II Flavia,
tendente a la musealización de dicho enclave, recreándose algunas de
sus
estructuras más significativas y poniéndose en marcha un centro de
interpretación que haga más comprensibles los restos y hallazgos procedentes de
este antiguo asentamiento militar.
La intervención realizada para su
puesta en valor ha consistido en la recreación volumétrica de las cuatro torres
de las esquinas, utilizando para ello un curioso sistema que a la vez preserva
los restos arqueológicos consistente en un armazón metálico recubierto en el
exterior por traviesas de madera de las vías de tren, con lo que se consigue
sobre todo que el visitante adquiera una idea de conjunto del espacio y del
tamaño que tuvieron estas estructuras. Una escalera interior permite el acceso a
la parte superior desde donde se aprecia toda la extensión del recinto, así como
unas magníficas vistas del entorno, con el castro de San Pedro de la Viña en
primer término.
Siguiendo el mismo sistema empleado
para las estructuras descritas, también se ha reproducido una de las puertas del
campamento, porta decumena, que consta de vano simple de acceso protegido
por dos cuerpos de guardia de planta cuadrada. Estas dos torres se encuentran
unidas en su parte media por una pasarela que comunica los dos cuerpos.
En la otra puerta excavada, porta
praetoria, de características sensiblemente diferentes dado que en origen
presentaba dobla vano de acceso, se ha seguido un proceso de acondicionamiento
diferente, recreándose en altura solamente la parte inferior. En este caso se ha
sustituido la madera por la piedra ya que no se pretendía ofrecer una imagen en
altura sino explicar el proceso constructivo de las estructuras del campamento
de caballería y del posterior abandono, ruina y expolio de materiales que sufrió
el yacimiento arqueológico. Muy próxima a esta puerta se encuentra una cisterna
de recogida y abastecimiento de agua para el campamento, Para su musealización y
protección se ha levantado una pequeña estructura de cubierta en su entorno.
Otro de los puntos importantes de la
intervención en Petavonivm ha sido la restauración de la zona donde se
están llevando a cabo las últimas excavaciones arqueológicas. En este sector se
ha sacado
a la luz de forma muy parcial un conjunto de cuatro edificaciones
diferentes y algún tramo de dos calles, una de las cuales quedaría convertida en
un patio interior porticado, lo que da idea de la complejidad del sector, que
sufrió continuas remociones.
En un pequeño tramo de muralla, el
que coincide con el área de excavación, se ha instalado una estructura que,
utilizando el sistema de traviesas, recrea por un lado el muro defensivo
exterior, mientras que al interior se ha montado un mirador den altura que
ofrece una vista de conjunto de todo el área habitacional descubierta y
consolidada.
En el mismo punto del campamento
donde confluyen una de las actuales puertas de acceso al recinto y la zona
excavada con la recreación de la muralla, se encuentra un moderno edificio de
acogida al visitante. Su planta y estilo arquitectónico recuerda mucho a las
construcciones de época romana a la par que su estructura no desentona de toda
la actuación ya que se ha construido utilizando el mismo tipo de madera que en
las torres y en la porta decumana.
En todo los lugares visitables de
este asentamiento romano se ha colocado una completa cartelería informativa que,
de una forma breve pero precisa, ofrece al público las nociones básicas que le
servirán para comprender mejor todo lo que está viendo.
El Centro de Interpretación

El centro de interpretación
de los campamentos romanos de Petavonivm, instalado en la vecina
localidad de Santibáñez de Vidriales nace como complemento a la visita que se
realiza al yacimiento
arqueológico. Su vocación no es simplemente la de exponer
objetos o la de ampliar la información técnica, sino la de contar de una forma
amena el devenir histórico que propició la llegada, la estancia y la
desaparición de las tropas romanas de este recóndito lugar del noroeste de la
Península Ibérica. Esta narración se lleva a cabo utilizando varios recursos
didácticos y expositivos en los que se valora la participación del propio
visitante, que tiene que descubrir la información y, además, puede y debe
manipular los objetos que se exponen.
Dependiendo de los contenidos
expositivos, el centro se ha dividido en
cuatro apartados, uno localizado en el
exterior del edificio y los otros tres en el interior. El primero de ellos, el
que se encuentra en el área de acceso, está pensado como una zona de
esparcimiento en la que a la vez también se ofrece una primera y básica
información sobre qué es un campamento militar romano. Además de las bandoleras
que indican la localización del centro, también se han colocado dos mesas en
las
que se pueden realizar sencillos juegos de origen romano y un mosaico en el que
se reproduce en planta la distribución interior del recinto militar. Ya en el
interior del edificio, el pasillo que conduce al área de recepción, se encuentra
decorado con un mural que simula una vista del campamento y su entorno.
La segunda zona ha sido diseñada con
la finalidad
de que el público pueda situar en su correcto contexto histórico y
geográfico el yacimiento de Petavonivm. Así, gracias a un módulo que
semeja una ruleta, se explica el área astur (en la que se encuadra el Valle de
Vidriales), las causas que motivaron la conquista por parte de Roma, la
estrategia seguida y la consolidación del territorio con el asiento de varias
legiones, entre ellas la X Gemina. Un sencillo juego informático propone
al visitante que en las Guerras Cántabras tome partido por los romanos o por los
astures, explicándose algunas características de su cultura.
El tercer apartado esté dedicado a
la legio, al Ala II Flavia y a la ciudad que nace en torno al
campamento. Las reproducciones de los estandartes de ambos cuerpos militares
animan un espacio presidido por un vídeo en el que se hace recapitulación de
todo lo que se ha visto en la sala. Por último, el último área de la exposición,
el que se la titulado como "el campamento militar", es totalmente diferente a
los anteriores ya que en éste l público podrá pasear por varios puntos de un
cuartel romano. En el primero se recrea una calle entre dos edificios de
barracones conde varios soldados explican algunos aspectos de su vida cotidiana
así como algunas estancias significativas, como el sacellum, las letrinas
y los barracones de caballería.
En el segundo especio se reproduce
un ambiente de barracón de soldados. Estos edificios estaban compartimentados
en
unidades de los habitaciones contiguas, ocupada cada unidad por ocho soldados.
En el primer cuarto se depositaba el armamento y en el segundo las literas,
vajilla de cocina y efectos personales. Siguiendo estas indicaciones se han
dispuesto varias reproducciones de armas y aditamentos como espadas, cinturones,
dagas, cascos y corazas. En la habitación contigua se ha colocado la vajilla
cerámica (copia exacta de la encontrada en el yacimiento) y algunas prendas de
uso personal como túnicas, capas y sandalias, todo ello envuelto en una
escenografía apropiada que permite contextualizar los objetos expuestos.
Guía de Visita

Horarios y Visitas: Fines de semana
y festivos de todo el año, con horario de mañana y tarde. En verano,
abierto
además jueves y viernes. También visitas concertadas a grupos fuera de estos
días y horas.
Contacto e Información ServiOcio
Siglo XXI, S.L.
Teléfonos: 987 223 102 y 609 261 146.
En una sala próxima al centro se
localiza
un pequeño museo local compuesto por piezas recogidas en el yacimiento
arqueológico y otras cedidas por vecinos de la comarca entre las que destacan
varias estelas funerarias, monedas y algunos fragmentos cerámicos. Un completo
conjunto de paneles explican la evolución y resultados de la investigación
arqueológica llevada a cabo en el sitio de Petavonivm. Esta instalación
supone un perfecto complemento al centro de interpretación por cuanto contrapone
dos formas acertadas ambas, dado que una se basa en la participación activa del
público y la otra en la contemplación de la pieza arqueológica expuesta por su
belleza, antigüedad e información que proporciona para el conocimiento de
nuestro pasado.
La ruta de las Fuentes

Tras
la visita al aula y museo de
Santibáñez de Vidriales y a su iglesia de San Juan Bautista, desde el pueblo se
parte por la carretera que conduce directamente a San Pedro de la Viña. A mitad
de camino, en una curva muy pronunciada, se localizan los restos de un antiguo
convento cuya fundación parece haber sido realizada por los Condes de Benavente,
por cuanto son ellos quienes sustentan los capellanes necesarios para cumplir
con las obligaciones de las memorias allí fundadas hasta su abandono definitivo.
En la actualidad tan solo conserva en pie parte de los paredones de las cercas y
la iglesia o ermita. Frente a este conjunto se sitúa una fuente con cubierta de
lajas con grabados de cazoletas y cruces, alguna de ellas con peana.
Muy cerca del pueblo de San Pedro de
la Vilña, en dirección al campamento, se localiza la Fuente Vieja o Fuente del
Lugar, del tipo comúnmente denominado romano. Consta de una arqueta con paredes
de sillar a la que se superpone una cubierta abovedada de sillarejo y
mampostería. Esta fuente ha sido recientemente
restaurada, reconstruyéndola volumétricamente y protegiéndola mediante una cubierta. En el mismo pueblo de
San Pedro de la Viña se puede visitar su afamada fábrica de embutidos.
En esta última localidad nuestra
ruta alternativa continúa al este, hacia Carracedo, donde se encuentran las
ruinas de la ermita de San Mateo, y Ayóo de Vidriales, cuya iglesia parroquial
de San Salvador es el máximo exponente de la arquitectura renacentista de los
Valles. A partir de este núcleo nos podemos acercar al bonito pueblo de Congosta
o a los bellos parajes de Mildedos y Congosta, en torno a las presas de la
cabecera del Arroyo Almucera, con adecuación de zonas recreativas y caminos para
la
práctica del senderismo.
De Ayóo parte una carretera en
dirección este que llega hasta la carretera de Camarzana de Tera a La Bañeza un
poco al norte de Fuente Encalada. Tomando esta última carretera en dirección
sur, una vez pasado el pueblo de Fuente Encalada, de cuya iglesia de San
Salvador ya hemos hablado, se transcurre al pie del Castro de San Pedro de la
Viña y se alcanza el cruce con la carretera de San Pedro a Rosinos de Vidriales,
desde donde se accede fácilmente al Santuario de la Virgen del Campo, sito sobre
el que fuera centro neurálgico de la ciudad de Petavonivm. A partir de
este punto se continúa en dirección a Rosinos de Vidriales por la ruta
principal.
Información de Interés

AYÓO DE VIDRIALES
Bares
LOLY. C/ Corrales, 20.
Tel. 980 641 042
CAMARZANA DE TERA
Alojamientos
AMANECER. Ctra. Benavente-Orense, 60.
Tel. 980 649 316
JUAN MANUEL. Ctra. Benavente-Orense, Km. 30
Tel, 980 649 319
Restaurantes
LA FUENTE, Ctra. Benavente-Orense, 60
Tel 980 649 253
SANTIBANEZ DE VIDRIALES
AYUNTAMIENTO.
C/ Mayor, 27.
Tel, 980 648 186
Alojamientos
SANTA ELVIRA. Ctra. Colinas, 5.
Tel. 980 648 308
Bares
ALBERTO, C/ Mayor, 36.
Tel. 980 648 120
EL MESON.
Pza. Mayor de Arriba, I
Tel.
980 648 112
FERRERAS, C/ Mayor, 51.
Tel.980 648 015
LUZ DE LUNA. C/ Constitucion.
Tel. 980
648 189
SANDRA. C/ Constitucion, 3.
Tel. 980 648 014
SAN PEDRO DE LA VIÑA
Bares
ANUNCIA. C/ Iglesia, s/n.
Tel. 980 648 258
SAN PEDRO. C/ Cano de Abajo, s/n.
Tel. 980 648 296
|