| |
1. MANGANESES DE LA POLVOROSA

El municipio de Manganeses de la
Polvorosa se localiza al norte de la provincia de Zamora, muy cercano a
Benavente, del que apenas dista 13 kilómetros. Tiene una superficie de 16,4 Km2
y una población que sobrepasa ligeramente el millar de habitantes. Se encuentra
en la confluencia de los valles de los ríos Eria y Órbigo, lo que ha propiciado
el desarrollo de una fértil vega. El pueblo cuenta, como edificio más singular,
con la iglesia parroquial de San Vicente Mártir, construcción de tres naves,
crucero cubierto con armadura morisca y torre a los pies, que se fecha en el
siglo XVI, en la que destaca su retablo mayor. La arquitectura tradicional se ha
visto relegada por la introducción de nuevos materiales, aunque aún perviven
edificios donde se observan los alzados levantados con adobes y tapial sobre un
zócalo de piedra o las bodegas excavadas en el subsuelo, situadas al norte de la
población.
Manganeses celebra sus fiestas
mayores en honor de San Vicente Mártir el 22 de enero, A lo largo del año hay
otras conmemoraciones como las Fiestas Sacramentales, una semana después del
Corpus Christi y la de El Rosario el primer domingo de octubre. Igualmente hay
un acto
lúdico la noche del 1 de diciembre en el que los quintos de la localidad
festejan lo que la tradición popular conoce como Correr de la Machorra,
que no deja se ser sino una más de las típicas fiestas de los mozos previa a su
incorporación a filas. Las actividades culturales de esta localidad están
presididas por una asociación conocida como La polvoraria,
Dentro del patrimonio arqueológico
destaca el yacimiento de La Corona/El Pesadero, muy próximo al pueblo y que fue
afectado por al trazdao de la autovíade las Rías Bajas. Además hay algunos pagos
con evidencia paleolítica y de la Edad del Cobre.
La Corona/El Pesadero

La Corona/El Pesadero, yacimiento en
el cual se basa el aulaarqueológica homónima, es un amplio enclave de 11
hectáreas que se sitúa estratégicamente en el interior de un amplio espigón
fluvial, flanqueado por el arroyo del Pesadero y los ríos Eria y Órbigo.
Presenta dos áreas morfológicamente diferenciadas como son el cerro de La
Corona, crestón inmediato, y El Pesadero, planicie a los pies delanterior con
una gran riqueza agrícola dad su cercanía a la vega fluvial.
El mismo ya era conocido por
trabajos anteriores, aunque no será hasta 1997 cuando, al verse afectado por el
trazado de la autovía de las Rías Bajas, se realizó una amplia intervención
arqueológica, en una superficie de 7.000 m2, reconociéndose las
evidencias de un poblado de la Edad del Hierro al que se superpuso un taller
alfarero de época Romana, estando habitado el enclave, por tanto, unos nueve
siglos. Actualmente una zona importante de El Pesadero, tras su excavación
arqueológica, cubierta y protegida posteriormente, se encuentra bajo la autovía,
mientras que el alto de La Corona permanece intacto.
Como Edad del Hierro se conoce una
etapa de la Prehistoria inmediatamente anterior a la llegada de los romanos, que
se sitúa cronológicamente entre los siglos VIII a.C. y el cambio de era. Resulta
obvio que el nombre que da origen esta época viene dado por la incorporación de
este metal a la vida cotidiana y la consolidación de otro usado hasta ahora,
como el bronce. En estos momentos se produce una sedentarización de la población
en núcleos de dos tipos, los situados en altura denominados "castros", con un
carácter marcadamente estratégico y defensivo por la construcción de potentes
murallas, y aquellos ubicados en llano
caracterizados por la ausencia de
murallas o con éstas erigidas con adobe o tierra. La economía de estas gentes se
sustenta en dos actividades como la agricultura y la ganadería, complementadas
con la caza y las labores artesanales, como la alfarería, el curtido de pieles,
la forja del hierro o la metalurgia del bronce. En estos momentos las vasijas
cerámicas se elaboran a mano, ya que no se conoce el torno de alfarero. Las
viviendas son circulares y construidas en adobe, con una techumbre vegetal de
forma cónica.
A partir de mediados del siglo V
a.C. se desarrolla lo que los historiadores denominan Segunda
Edad del Hierro,
caracterizada por una paulatina concentración de la población y una serie de
avances técnicos, entre los que destaca, sin duda, la introducción del torno de
alfarero. Éste último permite una fabricación casi industrial de unas cerámicas
características de tonalidades anaranjadas y decoradas con motivos vegetales y
geométricos. La economía sigue los mismos parámetros que durante la etapa
anterior, mientras que se va desarrollando una complejidad de la estructura
social. Con la conquista romana de la Meseta Norte entre los siglos II a.C. y el
cambio de era, estos poblados indígenas van a ir incorporándose a las formas,
costumbres y modos de vida romanos, integrándose totalmente en el Imperio.
Interpretación histórica del
yacimiento de La Corona/El Pesadero

La primera ocupación del
asentamiento, designada como Manganeses I, se produce entre los siglos
VII y V a.C. Una pequeña aldea ocupa el llano del Pesadero, sobre una extensión
de 2,5 hectáreas, protegida por los elementos naturales y por una muralla de
piedra y adobe en el flanco occidental. En su interior se encuentran callejas de
trazado irregular, a las cuales abren sus puertas las cabañas construidas con
adobe y tapial. Tienen planta circular y techos cónicos de paja. Dentro aparece
un banco corrido adosado a la pared y un hogar en el centro.
Otras construcciones eran pequeños
altares, dispuestos junto a las casas, que deben relacionarse con las ofrendas y
cultos que tenían los habitantes de este poblado. La economía de sus pobladores
se basaba en la agricultura del cereal y en una ganadería que contaba entre sus
especies con vacas, ovejas, caballos y cerdos. La dieta alimenticia se
completaba con la caza de animales salvajes y la pesca en los ríos cercanos.
Desde el siglo IV a.C.,
aproximadamente, se incrementa la extensión habitada del enclave, alcanzando las
11 hectáreas que integran tanto el espacio anterior como el propio cerro de la
La Corona, como conse cuencia de un aumento poblacional. Es la fase que se ha
denominado como Manganeses II.
Surgen barrios especializados, entre
los que se consignan actividades de artesanía y metalurgia, además de zonas
dedicadas a vertederos. El poblamiento se articula en calles perpendiculares, en
ocasiones pavimentadas con encanchados. Las viviendas siguen las pautas de la
etapa anterior si bien más adelante convivirán con otras de planta rectangular,
con techumbre a dos aguas, pero
empleando idénticos materiales contractivos.
Debe destacarse, entre el bagaje material de sus gentes, el empleo del torno para la fabricación de los vasos cerámicos. El poblado se abandona entre
mediados del siglo II y I a.C., probablemente por la presión ejercida por Roma
durante la conquista y romanización del territorio, ejemplo de la cual es la
instalación en Rosinos de Vidriales del campamento romano de la Legio X
Gemina.
El lugar vuelve a ocuparse en el
siglo I d.C., fase Manganeses III, por un complejo alfarero dedicado a la
fabricación de materiales constructivos, como tégulas, ímbrices y ladrillos. La
cercanía a extracciones de arcilla, al abastecimiento de agua y leña, así como a
los mercados comarcales fueron los aspectos que determinaron la ubicación en
este punto de esta industria local.
En torno a un patio central se
distribuyen 6 edificios en los que se efectuaba todo el proceso de modelado,
elaboración y fabricación de las diferentes piezas. Algo más alejados se
encontraban los dos hornos de cocción. El propietario del centro era un señor
romano o hispanorromano de nombre Valerio Tauro, que tenía varios operarios
indígenas; de dos de ellos conocemos sus nombres: Cepalo y Matugeno. Abasteció
de materiales durante los siglos I y II d.C. a las villas romanas y ciudades
próximas (Fuentes de Ropel y Petavonivm). En el año 148 d.C. se abandonó
definitivamente este enclave, sedimentándose progresivamente el yacimiento hasta
nuestros días.
El aula arqueológica

El aula arqueológica del yacimiento
de La Corona/El Pesadero se ubica en la calle María Bravo, s/n, de Manganeses de
la Polvorosa, junto a las escuelas y al complejo polideportivo. Cuenta con una
sala principal de 112 m2 y una zona anexa, completamente vallada, de
150 m2.
Está distribuida en dos áreas
principales; en la sala interior, tras el espacio de recepción e información, se
ofrece una amplia visión del yacimiento mediante información gráfica,
recorriendo las sucesivas ocupaciones del poblado, y haciendo hincapié tanto en
la síntesis histórica como en los aspectos temáticos de cada etapa. Todos estos
elementos se articulan en torno a una maqueta central que representa el plano de
la excavación arqueológica y los diferentes momentos de habitación del encave.
Igualmente hay una pequeña sala en la que se proyecta un vídeo en el que a
través de infografías se recrea la historia de este enclave zamorano en sus
nueve siglos de existencia.
En
el espacio exterior, al que se
accede desde la sala, se encuentran
diferentes construcciones que reproducen los
ambientes que se sucedieron durante la vida del asentamiento. Por un lado, se
recrea una vivienda y un pequeño altar de la ocupación de la Primera Edad del
Hierro, prosiguiendo después con la reconstrucción de buena parte del complejo
alfarero Romano, con un edificio estructurado en tres estancias, donde se
puede analizar el proceso seguido en la fabricación de los materiales
constructivos. El recorrido finaliza con los dos hornos exhumados en este alfar,
estando todo el itinerario auxiliado con una información complementaria
dispuesta en sencillos carteles.
Guía de Visita

Horario y Visitas: Fines de semana y
festivos de todo el año, con horario de mañana y tarde. En verano, abierto
además jueves y viernes. También visitas concertadas a grupos fuera de estos
días y horas.
Contacto e Información: ServiOcio
Siglo XXI, S.L.
Teléfonos: 987 223 102 y 609 261 146
La Ruta del Órbigo Sur

Desde Manganeses de la Polvorosa la
carretera principal conduce hacia
el sur directamente a Benavente. En esta
localidad se pueden visitar varios monumentos de diferentes épocas. Destaca
sobre el contorno el cerro de La Mota con el castillo
de los Pimentel, Condes de
Benavente, del siglo XVI, del que tan solo se conserva la Torre del Caracol,
actualmente reconvertido en parador de turismo. Este edificio, con amplias
vistas sobre Los Valles, alberga los restos de un artesonado mudéjar del
convento de San Román del Valle.
Benavente tiene también dos iglesias
románicas, bajo la advocación de Santa María del Azogue y San Juan del Mercado.
La primera de ellas presenta una interesante cabecera de cinco ábsides y
portadas con cuidada decoración escultórica, mostrando en
su interior una
curiosa decoración de zig-zag perlado sobre los pilares; se inició su
edificación en el siglo XII, si bien sus bóvedas hubieron de ser reconstruidas
en el XVI, al igual que la fachada de los pies. De la misma fecha de inicio es
la iglesia de San Juan del Mercado, de tres ábsides y con portadas de elaborada
decoración.
Existen otros templos que, aunque
también se levantaron en los siglos XII y XIII, poco o nada conservan de estos
momentos, perteneciendo su obra actual a épocas posteriores, como son los de
Santa María de Renueva, con portada bajo triple arco ojival de ladrillo, el
convento de Santa Clara, con idéntico acceso, o San Nicolás. Dentro de esta
localidad merece ser destacado el Hospital de La Piedad, fundado en el siglo XVI
con funciones de hospedería de peregrinos en la variante meridional del Camino
de Santiago por Orense.
Al sur de Benavente parte una
carretera local que se dirige a Villanueva de Azogue, cuya iglesia de a
Asunción, declarada monumento en 1982, conserva un artesonado y coro dignos de
mención.
Antes de llegar a este pueblo, en la antigua Casa del Administrador de
la azucarera, se ubica el Museo del Azúcar.
De vuelta a la carretera N-525 se
toma dirección hacia Orense y tras pasar el viaducto se pueden observar al
norte
de la carretera los restos de un puente sobre arco de medio punto, por el que en
tiempos saldría el camino de Orense. Continuando por dicha carretera la
siguiente localidad es Santa Cristina de la Polvorosa, al pie del río Órbigo.
Antes de cruzar este cauce se sitúan el camping y la playa, lugar de recreo y
esparcimiento de las gentes de los alrededores. Desde el pueblo existe una
carretera que nos conduce de nuevo a Manganeses de la Polvorosa, pasando junto a
la villa romana de Requejo, cuyos mosaicos se encuentran expuestos en el Museo
de Zamora, no habiendo en la actualidad restos visibles en su emplazamiento
original.
Información de interés

BENAVENTE
Comunicaciones
RENFE. Ctra. Estación, s/n. Tel.980 631 840
ESTACIÓN DE AUTOBUSES
C/ General Primo de Rivera, s/n. Tel. 980 632 711
TAXIS Pza. Onésimo Redondo, s/n Tel. 980 631 000
Direcciones y
teléfonos útiles
CORREOS Pza, Gonzalo Silvela, s/n.Tel. 980 630 397
HOSPITAL COMARCAL C/ Luisa Mozo, 4.Tel. 980 631 900
CRUZ ROJA C/ Cerrada del Hospital, s/n. Tel. 980 631 166
GUARDIA CIVIL
Avda. Republica Argentina, s/n. Tel. 980 631 374
BOMBEROS 980 631 374
OFICINA MUNICIPAL DE TURISMO
PI. Encomienda, s/n Casa de Cultura Tel.980 633 332
Alojamientos
PARADOR REY FERNANDO II DE LEÓN.
P° Ramon y Cajal, s/n.Tel. 980 630 300
ÁREA DE SERVICIO BENAVENTE. TUDANCA.
Ctra. Madrid-Corona, Km. 268 Tel, 980 636 466
HOTEL ORENSE. C/ Perú, 4.Tel. 980 630 156
HOTEL. ARENAS,
Ctra. Madrid, Km. 261, Tel. 980 630 334
HOSTAL PARAÍSO. C/ Obispo Regueras, 64. Tel. 980 633 381
HOSTAL AVENIDA.
Avda. General Primo de Rivera, 17.Tel. 980 631 031
HOTEL BRISTOL C/ General Mola, 44.Tel. 980 631 032
HOSTAL ALAMEDA.
Ctra. Madrid-Coruña, Km. 262.Tel. 980 633 847
HOSTAL BENAVENTE.
Avda. Federico Silva, s/n. Tel.980 630 250
HOSTAL LA RÍA DE VIG0.
Avda. General Primo de Rivera, 31. Tel. 980 631 779
HOSTAL RAÚL-. C/ Ronda Rancha, I5.Tel.980 631 042
HOSTAL UNIVERSAL. C/ Perú, 7.Tel. 980 631 998
HOSTAL COVADONGA,
Avda. Federico Silva, I6.Tel. 980 637 280
Restaurantes
EL. ARUELO.
Avda. General Primo de Rivera, 126.Tel. 980 634 414
EL PICARO. C/ Dominicas, 4.Tel. 980 631 793
LOS CUATRO PUNTALES,
C/ Nueva de la Mota, 8.Tel. 980 638 209
ASADOR EL PALADAR, Pza. Gonzalo Silvela, 8.Tel. 980 632 650
EL DUENDE C/ Escultor Coomonte, I. Tel. 980 632 458
EL ERMITANO.
Ctra, Benavente-León, Km. I,200.Tel. 980 632 213
LA TRUCHA. C/Vina, 5.TeI.980 635 517
LAS PALAS.
Ctra. Madrid-Coruña, Km. 26 1. Tel. 980 630 888
RÍA DE VIGO, 2. Avda Federico Silva, 8. Tel. 980 636 306
JARA. Ctra. Madrid- Coruña, Km. 261. Tel. 980 630 888
Estaciones de Servicio
BCP 2000. Ctra. Madrid-Coruña, Km. 261. Tel. 980 632 253
CAMPSA. Ctra. Madrid-Coruña Km. 263,8. Tel. 980 630 556
CEDIPSA.Av. Federico Silva, s/n. Tel. 980 634 033
CIA. ESPAÑOLA DISTRIBUIDORA DE PETRÓLEOS. Av. Federico
Silva, s/n, Tel. 980 634 033
LAS NIEVES, C/ Obispo Regueras, 43.Tel. 980 632 863
HERMANOS BLANCO. Av. Maragatos, I. Tel. 980 633 560
HERMANOS BLANCO. Ctra Puebla, km. 1,800. Tel. 980 630 309
SHELL. Avda. Federico Silva, 128. Tel 980 630 613
MANGANESES
DE LA POLVOROSA
AYUNTAMIENTO. C/ Calvo Sotelo, 1. Tel. 980 642 331
Bares
CHARLOT. C Eras, 2.Tel. 980 642 546
ROCÍO. C/ Huertas, 14.Tel, 980 642 335
SANTA CRISTINA DE LA POLVOROSA
Camping
LA ESTACADA (3a cat.). Ctra. Benavente-Orense, Km.
3,55el.980 631 958
Bares
F 3. Avda. Constitución, s/n. Tel. 980 630 983
LA PERDIZ C/ Carretas, 17. Tel. 980 631 049
VILLABRÁZARO
Estaciones de Servicio
ÁREA TUDANCA. Ctra. Madrid-Coruña, Km. 268. Tel. 980 636 466
|
|