INTRODUCCIÓN

 

Los municipios incluidos en esta guía, en los que la Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León ha llevado a cabo las actuaciones que más adelante se detallan, están integrados en el territorio conocido como “Valles de Benavente”, localizado en la zona septentrional de la provincia de Zamora. La importancia del mismo viene dada por el enorme potencial acuífero que constituyen los ríos Tera, Órbigo, Esla y Eria, además de un importante número de regatos y arroyos subsidiarios de los anteriores como el de la Almucera, auténtico eje vertebrador de muchos de los pueblos de esta zona.

La Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León ha llevado a cabo entre los años 1998 y 2001 el proyecto denominado “Ruta Arqueológica por las Valles de Zamora; Vidriales, Órbigo y Eria”, que cuenta con la ayuda financiera de la Unión Europea. Las actuaciones básicas han consistido en la ejecución de varias aulas arqueológicas y en el acondicionamiento de algunos yacimientos. De este modo se intentaba generar un atractivo turístico para un área, económicamente deprimida, a través de un patrimonio arqueológico importante tanto por la calidad como por la variedad, a la vez que por su concentración espacial que permite el planteamiento de esta ruta, de escasamente 40 Km. de desarrollo.

A pesar de su actual abandono, la zona de Los Valles fue en la antigüedad un importante núcleo de población, atraída por sus recursos naturales, al producirse en esta zona la confluencia de cuatro importantes ríos Tera, Eria, Órbigo y Esa, con una buena cantidad de afluentes menores y de dos notables rutas de comunicación, la Vía de la Plata y la que desde la Meseta conduce al sur de Galicia, posteriormente utilizada por una de las variantes del Camino de Santiago.

Este espacio presenta una intensa ocupación durante la Edad de Piedra, tanto en el Paleolítico como en el Neolítico, cual muestra el conjunto de estructuras funerarias dolménicas habilitadas para la visita dentro de esta ruta. Durante las edades de los Metales se mantiene la ocupación por el aprovechamiento de las vetas de cobre y hierro de la Sierra de Carpurias, entre la vega del Tera y la del Eria. La llegada de los romanos supone un importante momento de inestabilidad, en el que la población se concreta en núcleos prioritarios, como La Corona de Manganeses de la Polvorosa o el castro de Las Labradas en Arrabalde, donde realizan las ocultaciones de diversos tesoros. Sin embargo esta presencia no provoca, ni mucho menos, el abandono del territorio, antes al contrario, una vez superado el período bélico aparecen nuevos núcleos de población y establecimientos económicos, como los alfares de Melgar de Tera y Manganeses de la Polvorosa o el campamento y ciudad de Petavonivm entre Santibáñez y Rosinos de Vidriales. La decadencia del mundo romano provoca una nueva redistribución de los habitantes, con el surgimiento de nuevos focos aglutinadores, como el caso de Benavente, que continúa hasta la actualidad.

 

Desarrollo de la ruta

La ruta por las aulas y enclaves arqueológicos de Los Valles se desarrolla en torno a cinco puntos. En sentido inverso a las agujas del reloj, que será el que la ruta propone, estos sitios de interés son el aula de Manganeses de la Polvorosa, el conjunto arqueológico de Morales del Rey (aula arqueológica, dolmen del Tesoro y réplica del mismo), el de Arrabalde (aula, castro de Las Labradas y dolmen del Casetón de los Moros), el de Rosinos de Vidriales (campamentos romanos de Petavonivm y aula de Santibáñez de Vidriales) y el grupo dolménico de Granucillo de Vidriales (San Adrián y Las Peñezuelas). Esta ruta principal se inicia desde la A-52 (autovía de las Rías Bajas) en el enlace de Manganeses de la Polvorosa, primer punto de visita.

Desde aquí se continúa por la carretera de Benavente a Alcubilla de Nogales hasta la siguiente localidad, Morales del Rey, segundo punto de la ruta. Por la misma carretera se alcanza el tercer punto. Arrabalde. En el pueblo siguiente, Alcubilla de Nogales, se toma un desvío al oeste que a través de Villageriz nos encamina a Fuente Encalada, donde se alcanza la carretera de Camarazana de Tera a La Bañeza, que seguimos hacia el sur hasta los campamentos de Petavonivm y el aula de Santibáñez de Vidriales, cuarto punto. Desde esta última localidad se vuelve hacia el este por la carretera que conduce a Colinas Trasmonte, que discurre por Granucillo de Vidriales, conjunto dolménico que es el último punto de la ruta, Poco más adelante por esta misma carretera se puede volver a la -52 o continuar hasta la N-525.

 

Manejo de la guía

La guía que tiene entre sus manos está estructurada en cinco capítulos correspondientes a los cinco municipios por los que se desarrolla la ruta: Manganeses de la Polvorosa, Morales del Rey, Arrabalde, Santibáñez de Vidriales (Rosinos de Vidriales y San Pedro de la Viña) y Granucillo de Vidriales. Cada uno de estos epígrafes está señalado por un separador de pasta dura con pestaña para facilitar una búsqueda rápida. Cada capítulo se acompaña de una hoja en blanco para que el viajero pueda hacer anotaciones o comentarios sobre los lugares visitados.

Además del objeto primordial de esta guía, las aulas y los yacimientos arqueológicos, en cada uno de los capítulos se contemplan vestigios de otras características en el entorno inmediato, caso de iglesias, castillos, bienes etnográficos o parajes con encanto. Igualmente junto a la principal, desde cada uno de los municipios se propondrán una serie de rutas alternativas, fuera de los ejes definidos por ella, en la que se visiten otros enclaves de interés de los alrededores de cada uno de los puntos primarios, que en ocasiones tiene origen y final en éstos pero en otras sirven como variante del recorrido de unión entre ellos.

De esta forma se han trazado cinco rutas alternativas, bautizadas da una de ellas con un nombre de referencia, y que son las siguientes: desde Manganeses de la Polvorosa la 'Ruta del Órbigo Sur', desde Morales del Rey la 'Ruta del Órbigo Norte', desde Arrabalde la 'Ruta del Eria', desde Santibáñez de Vidriales la 'Ruta de las Fuentes' y, por último, desde Granucillo de Vidriales la 'Ruta del Vidriales y Tera'.

Finalmente, en cada uno de los capítulos, se anotan una serie de restaurantes y alojamientos con direcciones y teléfonos que, como norma general, no abundan en la zona, y que simplemente quieren ser una referencia para aquellos visitantes que lo deseen.

¡Qué disfruten del viaje por Los Valles!