INTRODUCCIÓN

 

La catedral de León fue un auténtico mito en el siglo XIX. Un siglo atravesado por el romanticismo literario, señalado por la evocación de los tiempos remotos, un siglo que buscó sus ideales en el culto de los valores del pasado, encontró en la catedral leonesa un edificio emblemáticamente representativo de las aspiraciones de regeneración moral de la época. Pero el siglo XIX fue también el siglo de la Revolución Industrial, del desarrollo del positivismo y el racionalismo, la centuria en que comenzó a hablarse a cada paso del progreso, como signo distintivo de la nueva época, marcada por la industrialización. Ambas tendencias confluyeron en la restauración de la catedral de León, no sin crear conflictos importantes.

El templo mayor leonés inició desde el año 1859 un trepidante proceso de transformación que en poco menos de medio siglo supuso la metamorfosis del edificio que renovó completamente su estructura y decoración. Este colosal proceso de restauraci6n fue posible por la nueva significación que alcanzaba la arquitectura medieval durante el siglo XIX después de abrirse camino trabajosamente hasta condensarse en estos edificios una importante carga significativa: el hito que marcó la dirección de los trabajos de restauración de la catedral de León fue la resurrección de la Catedral ideal, la búsqueda del primitivo esplendor de la arquitectura gótica. Pero la incoación del expediente de restauración de la catedral de Leon ante el Gobierno de Isabel II fue también una inexcusable necesidad debido a los inequívocos síntomas de una ruina que se cernía sobre el edificio y amenazaba con convertirlo en un informe montón de escombros. Ante la inaplazable necesidad de intervenir en la Catedral para preservar su existencia física, el edificio se convirtió en el centro de atención de las instituciones estatales y donde se producirá una incesante experimentación y profundización en el conocimiento de la arquitectura medieval.

Esta profunda transformación del edificio ya supone por sí misma un motivo para realizar un estudio sobre la restauración de la catedral de León' 1, La necesidad primaria de distinguir lo nuevo de lo viejo” obliga a un seguimiento minucioso de los proyectos de restauración, con la exposición documental y gráfica de los abundantes planos y memorias que detallan el alcance concreto de las variaciones experimentadas por el edificio. Esta parte narrativa de los procesos de desmontes, reedificaciones y restauraciones es una parte del trabajo de búsqueda documental sobre esta Catedral del siglo XIX.

Pero la restauración de la catedral de León no es un simple proceso de transformaciones morfológicas del edificio. La importancia y repercusión alcanzada por la restauración planteó interesantes reflexiones en varios niveles de comprensión. Por ello he tratado de reconducir el desarrollo narrativo de esta transformación fisonómica del templo a un contexto de referencia que permita comprender la restauración de la catedral leonesa en las coordenadas propias del siglo XIX. Este objetivo, quizás ambicioso en exceso, obligaba a sobrepasar el constreñido marco de referencia del propio edificio para sumergirlo en el interior de los múltiples y complejos debates que suscitó la restauraci6n monumental durante el siglo XIX.

En primer lugar cabe decir que la restauración iniciada en la catedral de León dista de ser un fenómeno sin antecedente. El contexto más global de referencia sitúa a este proceso dentro de la Europa de las catedrales góticas. Es decir, la restauración de la catedral de León supuso la incorporación y debate en España de algunos de los temas que se venían discutiendo en otros países europeos desde hacía algunas décadas. Para comprender en sus líneas maestras este fen6meno de recuperación, tanto arquitect6nica como ideológica, de la arquitectura medieval durante el siglo XIX, he comenzado con esbozar una panorámica de este cuadro general en un estudio introductorio a modo de preámbulo. Creo que a partir de este planteamiento preliminar se puede penetrar en el estudio concreto de la restauración de la catedral de León para observar cómo en torno al edificio se fueron formulando, debatiendo y transformando los ejes doctrinales de esta compleja doctrina restauradora, siempre sometida a una constante revisión.

La interpretaci6n estrictamente arquitect6nica de la restauración permite ahondar en la perspectiva con que cada arquitecto se enfrentó al edificio. El paso por la dirección de las obras de restauración de la catedral de León de algunos de los mas dotados y representativos arquitectos del siglo XIX brinda una ocasi6n inmejorable para estudiar desde esta atalaya privilegiada algunas de las transformaciones mas significativas del pensamiento arquitect6nico español del siglo XIX: se podrá asistir a la incomprensión del sistema constructivo gótico por Matías Laviña, arquitecto de formación clásica –“del antiguo sistema”– que fue el primero en tomar las más radicales medidas de derribos y desmontes en un momento en que los arquitectos españoles aún no estaban preparados para afrontar una empresa de la complejidad que se planteaba en León. El pensamiento de Juan de Madrazo, que prácticamente salvó de la ruina al edificio con su complejo y meditado sistema de encimbrado, marca un verdadero hito en la cultura arquitectónica española del XIX: la sugestiva idea de leer el edificio gótico desde las claves introducidas por el arquitecto francés Viollet-le-Duc es desarrollada por Madrazo con una profundidad que desbrozará el camino para la plena recuperaci6n de la arquitectura gótica, al mismo tiempo que apuntaba un nuevo concepto de la arquitectura centrado en la ascesis de la estructura, donde la belleza del edificio gótico resultaba de los fenómenos tensionales, en definitiva, del funcionalismo estructural. Con Demetrio de los Ríos se replanteó y defendió polémicamente el criterio de restauración integral y sistemática que guió las obras del edificio. Un nuevo concepto operativo hacia el monumento presidido por la conservación se estaba imponiendo progresivamente y el sucesor de Demetrio de los Ríos, Juan Bautista Lázaro, contribuyó poderosamente a su afinnación.

Ahora bien, la dimensión arquitectónica es inseparable de los roces y contactos más o menos violentos con las connotaciones ideológicas que latían en el fondo de la recuperaci6n de un patrimonio que se pretendía impregnar de valores suprarquitectónicos. El debate planteado por la destituci6n del arquitecto Juan de Madrazo puso en evidencia la violenta coexistencia de posturas ideológicas contrapuestas que provocaron el estallido de un conflicto de amplia repercusión. En torno a estos antagonismos he tratado de reconstruir ciertas cuestiones ideológicas, políticas y administrativas que convergían tempestuosamente en la restauración del patrimonio durante el siglo XIX.

El amplio proceso de restauración de la catedral de León plantea, pues, una problemática propia. El siglo XIX dejó una fuerte impronta en el templo mayor leones, hasta el punto que es incomprensible su fisonomía y significación actual sin tener en cuenta este febril proceso de radicales transformaciones acometidas durante la segunda mitad de la centuria. Desde que la Academia de Bellas Artes de San Fernando extendiera el acta de defunción de la catedral de León el año de 1861, al declarar expresivamente al templo un edificio herido de muerte, se producirá un trepidante proceso de desmontes masivos, derribos, demoliciones, alarmas de ruina total, reconstrucciones, reintegraciones y restauraciones cuya narraci6n adquiere en ocasiones tintes verdaderamente novelescos.

En las siguientes páginas se podrá asistir a un relato extraído directamente de la pluma de los arquitectos restauradores que permitirá seguir con detalle las incidencias y sobresaltos de este medio siglo de agitada y convulsa historia de la catedral de León.

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1  Este carácter sumamente representativo que tuvo la restauración de la catedral de León en el siglo XIX ya ha sido señalado por algunos autores que se han ocupado en marcar algunas de las pautas del proceso de reintegración del edificio. Véase Pedro NAVASCUÉS PALACIOS, Arquitectura del siglo XIX: las fachadas de la catedral de León. Estudios A-Pro Arte. Barcelona, 1977 y el mismo autor más recientemente ha tratado de nuevo el tema con un planteamiento similar, La catedral de León: de la verdad histórica al espejismo erudito. Medievalismo y neomedievalismo en la arquitectura española. Ávila, 1990. Las líneas maestras, tanto arquitect6nicas e ideol6gicas, de la restauraci6n de monumentos en España durante el siglo XIX han sido trazadas por Javier HERNANDO, que sitúa a la catedral de León en el eje de estos procesos. Arquitectura en España,1770-1900. Madrid, 1989.